Mal comportamiento en la escuela


Los problemas de comportamiento en los niños pueden ser por diferentes causas.
Un niño no comienza a ser problemático porque sí, sino porque existe alguna carencia o falta de adaptación al entorno en el que vive, esto se encuentra en casi todos los problemas de comportamiento en niños en edad escolar.

 

Estos problemas son generados por causas externas, internas o mixtas. Las causas internas tienen que ver naturalmente debido a los cambios o alteraciones madurativas del desarrollo del niño. Las causas externas son aquellas que proceden primero de los padres y, posteriormente de los educadores y después de todo el entorno en el cual se desarrolla el niño. Las causas mixtas, quiere decir que a las alteraciones del niño se le añaden alteraciones de sus educadores.

El llevar una relación conflictiva en casa desarrollará en el niño ciertas conductas como tartamudear, chuparse el dedo y comerse las uñas. Estas conductas las llevará a otros entornos sociales en los que se desarrolla como la escuela y la comunidad. Si a esto le sumamos que aproximadamente a la edad de seis años el niño se encuentra en el desarrollo de su madurez física, emocional, intelectual y social. Entonces los problemas de comportamiento vienen generados por la realidad individual, la realidad familiar como generadora de varias alteraciones en su comportamiento y por la realidad social a la que se enfrenta.

El medio cultural en el que vive el niño es determinante, es por ello que el papel del educador juega un papel importante, en primer aspecto para detectar un trastorno de conducta y referir al niño con un especialista y en segundo lugar para ayudar al manejo adecuado de estas conductas.

Algunos trastornos de conducta se crean en los primeros años de vida, principalmente en el entorno familiar y en otras ocasiones se crean a los seis años de edad dependiendo de su relación con la sociedad y  cultura. Los trastornos se clasifican de la siguiente manera:

  • Trastornos del sueño: Insomnio, terror nocturno, pesadillas, etc.
  • Trastornos de la alimentación: Anorexia, caprichos para comer, bulimia.
  • Trastornos de los esfínteres y evacuación: Mojar la cama después de 5 o 6 años de edad.
  • Trastornos de la actividad: Inquietud, impulsividad, huye del esfuerzo, tics, balanceos, desordenado, etc.
  • Trastornos del lenguaje: Tartamudez, afasia (perdida de la capacidad del habla por causa de un golpe), disartria (problema para producir ciertos sonidos o palabras).
  • Trastorno de la sexualidad: Exhibicionismo, masturbación, etc.
  • Trastorno de la afectividad: Arisco, rechazo a las caricias, tímido, vergonzoso.
  • Trastorno del estado de ánimo: Tristeza, angustia, depresión, miedos, etc.
  • Trastornos Psicovegetativo: Dolor de cabeza constantes, mareos, dolor de vientre, etc.
  • Trastornos del aprendizaje escolar: Rechazo escolar, dislexia, rebeldía, faltar a clases.
  • Trastornos de las relaciones sociales: Solitario, problemas frecuentes, etc.
  • Trastornos que infringen leyes sociales: Mentiras, robos, fugas.

Con el fin de evitar el desarrollo de trastornos del comportamiento, como nivel más bajo de prevención se debe asegurar un buen ambiente como sociedad cubriendo por lo menos las necesidades físicas y psicológicas. Todos tenemos necesidad de apoyo y de contar con un ambiente ordenado y justo, ausente de peligros físicos y psicológicos. Si nos sentimos inseguros, no podemos pensar en ninguna otra cosa.

En el ámbito escolar habrá que dar más importancia al individuo como tal, respetando sus diferencias y su libertad para el desarrollo. En el nivel más alto de prevención, tratándose de alteraciones de conducta que puedan calificarse como graves se necesita de un Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP), destinado a orientar a los alumnos, profesores y padres de familia.

En conclusión, los problemas de comportamiento de los niños no son únicamente una cuestión de ellos, de su forma de ser, sino que implica a los adultos en las relaciones que establecen con ellos. El actuar para prevenir el desarrollo de estas alteraciones de conducta y brindarles una mejor experiencia de vida, dará como resultado niños felices.

Escrito por Alejandra Villasenor