Ayude a su hijo a tener hábitos alimenticios saludables

Es importante darse cuenta de que nuestras propias experiencias de la infancia con los alimentos pueden influir en la forma en como alimentamos a nuestros hijos.

Los niños con malos hábitos alimenticios se ven afectados en la forma en que interactúan con sus actividades en la escuela y muchas veces, además de los malos hábitos alimenticios, tienen baja autoestima. Tener una vida saludable es un reto familiar y todos los miembros deben estar involucrados en el logro de tan importante tarea.

A continuación le compartimos cinco maneras fáciles de ayudar a su hijo/a a tener una vida saludable:

 

1. Tener muchas frutas en la mesa todo el tiempo. La mayoría de las veces escuchamos a los padres diciendo que a sus hijos no les gusta comer ciertas frutas. Bueno, a los niños les gusta comer lo que a sus padres les gusta comer. Involucre a su hijo/a en diferentes actividades en el supermercado, por ejemplo, pídale a su hijo/a que le ayude a escoger las frutas y llegando a la casa, pídale que le ayude a cortar la fruta y compartirla con la familia.

 

2. Ofrecer bocadillos saludables entre comidas. Es difícil incluso para un adulto evitar malos bocados entre comidas como las papas fritas, dulces, galletas, palomitas de maíz, etc., pero no es imposible.  Siempre ofrezca a su hijo/a una fruta cada vez que él/ella está pidiendo un aperitivo.  Cacahuetes, almendras y nueces son deliciosos bocadillos saludables pero también son una gran fuente de energía y nutrientes.  Las investigaciones muestran que los niños elegirán una dieta saludable cuando se les ofrezca una selección de alimentos saludables.

3. Apagar la televisión.  Recuerde que las comidas son algo más que comida. Trate de evitar las distracciones, tales como computadoras, tele, tabletas u otras pantallas.  Los niños son más propensos a comer en exceso y tener sobrepeso cuando comen frente al televisor o la computadora. La hora de comer es el momento perfecto para conectarse con su hijo/a. Usted puede hacer una rutina compartiendo algo sobre su día o alguna otra experiencia de ellos antes de empezar a comer. Es importante involucrar a su hijo /a en conversaciones familiares durante las comidas.

 

4. Participar con su hijo/a en las actividades recreativas.  Parte de ser saludable significa hacer ejercicio con regularidad.  Involucre a su hijo en actividades físicas todos los días y sea parte de ellas. Salga a caminar en familia durante 20 minutos todos los días y disfrute de su tiempo juntos. También considere suscribir a su hijo/a a las diferentes clases (natación, fútbol, ballet, etc.) y observe lo que a él/ella más le gusta hacer.

 

5. Establecer rutinas en casa. Aunque es difícil de creer, los niños se sienten amados y seguros cuando tienen rutinas.  Establezca comidas y bocados regulares e involucre a su hijo/a en estas rutinas.  Los niños se sienten apreciados cuando ayudan a los adultos con tareas en el hogar. Haga que su niño/niña le ayude durante la hora de la comida con la colocación de las servilletas en la mesa o mezclar las verduras en la ensalada.  Compartir una comida con la familia debe ser una actividad en la que todo el mundo se involucra.

 

Estos son sólo algunos consejos prácticos sobre cómo usted puede ayudar a su hijo/a a tener hábitos alimenticios saludables.  Las comidas ofrecen a los niños la oportunidad de desarrollarse emocionalmente y apoyan al bienestar social y la salud de ellos. Cambiar sus hábitos alimenticios no es algo fácil que se puede hacer de un día para otro. Haga pequeños cambios en su vida cotidiana y toda su familia se sentirá mejor.

 

Por Iuliana Papuc