Estrategias Alimenticias Saludables para Bebés y Niños Pequeños

La alimentación es una de las labores más importantes de los padres. Es la forma que ayudamos a nuestros hijos a crecer sanos y fuertes. Pero la hora de comer implica mucho más que la comida.  La alimentación saludable y la actividad física van de la mano.

De modo que haga que el movimiento sea parte de la vida familiar cotidiana. Pasee en familia, vaya al patio de recreo o baile con su música favorita. Y limite el uso de la televisión y la computadora. Los niños que pasan la mayor parte del tiempo con la televisión, juegos de computadora, etc. tienen mayores probabilidades de comer de más y engordar.

A continuación encontrará algunas formas de ayudar a que su hijo adquiera hábitos alimenticios saludables: Estrategias Alimenticias Saludables para Bebés y Niños Pequeños

1. Recuerde: La hora de comer es mucho más que la comida. Es un momento para conectarse con su hijo y para apoyarlo en su desarrollo en general. Hable con su hijo durante las comidas y no lo deje solo. Esto ayuda a construir relaciones familiares sólidas.

2. Cree rutinas en torno a la hora de comer. Las rutinas hacen que los niños se sientan seguros y amados. También ayudan a que los niños esperen cada comida. Puede decir una bendición, si ello es parte de su tradición familiar. O compartir algo sobre su día antes de cada comida.

3. Establezca horarios habituales para las comidas y los refrigerios a partir de que su hijo tenga entre 9 y 12 meses. Diga a su hijo las palabras que necesite para comprender la conexión entre el hambre y la alimentación: Cuando su hijo muestre que tiene hambre, usted puede decir “Tienes hambre, ¿verdad? Entonces, ¡es hora de comer!” Esto ayuda a que los niños aprendan a relacionar su sensación de hambre con el acto de comer en horarios habituales a lo largo del día.

4. Ofrezca entre 3 y 4 opciones de alimentos saludables en cada comida. Las investigaciones demuestran que los niños elegirán una dieta saludable cuando se les ofrezca una selección de alimentos saludables.

5. No obligue a su bebé o niño pequeño a comer. Esto suele ocasionar que los niños rechacen los alimentos y coman menos.

6. Ofrezca a su hijo un bocadillo saludable entre las comidas si cree que tiene hambre. De este modo, si no come lo suficiente en una comida, no tiene que esperar mucho tiempo antes de volver a comer.

7. Limite el jugo a no más de 4 onzas por día. El jugo tiene un alto contenido de azúcar. Y beber demasiado jugo puede saciar a los niños y hacer que tengan menos hambre a la hora de comer. Considere añadir agua al jugo. Ofrezca fruta fresca en lugar de jugo.

 8. Sea flexible con los pequeños al permitirles que se levanten de la mesa cuando hayan terminado. Los bebés y los niños pequeños no pueden permanecer sentados mucho tiempo. Planee tres comidas por día de aproximadamente 10-20 minutos cada una, y entre 2 y 3 refrigerios de aproximadamente 5-15 minutos cada uno.

 9. ¡No se rinda con los nuevos alimentos! La paciencia es elemental. Puede que deba ofrecer a su hijo un alimento nuevo por lo menos 10 ó 15 veces antes de que lo coma. Anime a su hijo a tocar, lamer y probar el alimento nuevo. Permita que lo vea comer primero a usted. Los niños aprenden al observar e imitar.

10. Apague el televisor (computadoras, etc.) a la hora de comer. La hora de comer es un momento para conectarse con su hijo. El televisor puede distraer a sus hijos mientras comen. También priva de tiempo para hablar en familia.

11. Si usted está preocupado por el peso o nivel de actividad de su hijo, hable con el proveedor de atención médica de su hijo

Recurso: http://www.zerotothree.org/child-development/health-nutrition/healthy-eating-strategies-for.html

Photo Courtesy: Clipartpanda.com